Las señales analógicas están presentes en muchos sistemas electrónicos que interactúan con el mundo físico. Aquí tienes algunos ejemplos comunes:
Un sensor de temperatura LM35 entrega una señal analógica en milivoltios que aumenta 10 mV por cada grado Celsius. Por ejemplo, si la temperatura es de 25°C, el sensor entregará una señal de 250 mV.